Liderazgo no es Cuestión de Género

Por Gilbert Aubert

Cuando se habla de equidad y estilos de liderazgo entre géneros, hay que tomar en cuenta elementos primordiales como la crianza, la educación y la cultura, que durante siglos han acentuado las diferencias entre hombres y mujeres.

En la antigüedad la mujer era a lo largo de toda su vida propiedad de un hombre. Cuando pequeña pertenecía al padre, quien decidía con quién casarla, pasando así a ser literalmente del marido. Así mismo encontramos amplias diferencias culturales, desde mujeres alienadas y oprimidas por creencias y religiones machistas, mujeres que les tienen prohibido mostrar sus caras, mujeres que deben casarse siendo todavía niñas, mujeres que son obligadas a casarse con sus violadores, hasta niñas que sufren a temprana edad la mutilación genital.

A pesar de que hoy en Occidente las mujeres y hombres son vistos como igualmente competentes, y que existe la sana creencia de que no hay ninguna justificación para tener un mundo dirigido únicamente por hombres, aún persisten los estereotipos de género, logrando que se perciban esas limitaciones y barreras existentes. Muchas veces las mujeres sienten que deben superar a los hombres para poder obtener un trato igual en el mundo corporativo, otras tratan de imitar los estilos de liderazgo masculino, y algunas hasta debaten si vale la pena continuar en la lucha.

Es importante mencionar que el género puede operar como un lente diferenciador. Muchas veces lo que en una mujer se ve bien y es aceptado por todos, no es igual en el hombre, y viceversa, aunque los antiguos roles que solo desempeñaban hombres, como pilotos de aviones, bomberos, ingenieros, hasta soldados en el frente de batalla, cada vez más son realizados por mujeres.

A pesar de que las mujeres representan el 57% de los graduados universitarios (UNESCO), menos del 20% de los títulos de ingeniería, ciencias computacionales y física son de mujeres. También las mujeres ocupan hoy un 20% más de puestos gerenciales que hace diez años (OIT), y solamente el 5% de los puestos de presidentes ejecutivos importantes son ocupados por ellas. Sin embargo, las mujeres realizan el 85% de las decisiones de compra en el mundo.

Hay que destacar a mujeres con importantes puestos de presidentes ejecutivas, como Ginni Rometty de IBM, Indra Nooyi de Pepsico, Meg Whitman de HP, Irene Rosenfeld de Mondelez, y Ursula Burns de Xerox. También hay otras renombradas figuras femeninas como Christine Lagarde (Directora Gerente del FMI), Ruth Bader Ginsburg (Jueza de la Suprema Corte de los EEUU), Janet Yellen (Presidenta de la Reserva Federal de EEUU) y Loretta E. Lynch (Fiscal General de EEUU). Estos ejemplos demuestran que no existen razones ni impedimentos naturales ni biológicas, para que las mujeres no compartan con los hombres la responsabilidad de liderar las empresas, organizaciones o países. Aun así, hay un largo camino por recorrer para alcanzar la equidad de géneros.

Estudios del OIT demuestran que los porcentajes de mujeres en puestos gerenciales están liderados por Jamaica con un 59.3% y Colombia con un 53.3%, y en otras posiciones están Panamá con un 47.4%, Guatemala con un 44.8%, Estados Unidos con un 42.7%, Costa Rica con un 29% y China con un 16.8%.

Las mujeres siguen encontrando algunas barreras importantes en el camino hacia el desarrollo de su liderazgo, como pueden ser:

  1. Las responsabilidades familiares.
  2. Los diferentes roles asignados por la sociedad.
  3. La cultura corporativa masculina.
  4. Los sesgos de género en la contratación y promoción.
  5. Inadecuadas leyes laborales y de no discriminación.

En trabajos masculinos las mujeres enfrentan importantes desafíos como quedar excluidas de las conversaciones, no encajar, ideas desestimadas y experiencia desvalorizada. La neurociencia ha ayudado a encontrar las diferentes tendencias de pensamiento de cada género, incluyendo la manera como captan al mundo, resuelven problemas, toman decisiones, se comunican, como se comporta el cerebro de cada género en descanso, y hasta la forma cómo lideran.

El estilo de liderazgo femenino es más transformacional, esto es trabajar junto a sus equipos para avanzar a un nivel superior de estimulación, influencia y resultados. El estilo de liderazgo masculino es más transaccional, esto es mantener el flujo normal de las operaciones, utilizar el poder disciplinario y el intercambio de recompensas por rendimiento. Lo correcto no es buscar un estilo de liderazgo masculino o femenino, al final lo que se busca es desarrollar un buen estilo de liderazgo complementario. Por eso es inexacto afirmar que los hombres y las mujeres son lo mismo, o afirmar que son completamente diferentes.

¿Cómo vamos a hacer para romper el techo de vidrio y reducir la brecha de género en las empresas?

Las recomendaciones ofrecidas a continuación no son milagrosas, y se necesitarán años de esfuerzo sostenido para traer la otra mitad al juego, sin embargo, los beneficios para todos serán significativos y demostrables:

  1. El liderazgo no es una cuestión de género, depende del estilo de liderazgo de la persona.
  2. El liderazgo de la mujer es igual de eficaz y hace el trabajo tan bien como los hombres, ambos estilos son complementarios.
  3. Las mujeres deben evitar copiar los estilos de liderazgo masculinos.
  4. Establecer programas para romper las barreras culturales y luchar contra el acoso sexual.
  5. El reclutamiento y promoción de ejecutivos no puede tener preferencias ni tendencias.
  6. Los hombres deben aprender a no intimidarse cuando encuentren a mujeres con habilidades de liderazgo.
  7. Crear culturas que valoran las diferencias de género, con igual remuneración.
  8. Apoyar modelos femeninos y asignar mentores a mujeres con potencial de liderazgo
  9. Establecer programas de desarrollo de liderazgo femenino.
  10. Preparar a las mujeres para que sean condescendientes con otras mujeres, en vez de ejercer el síndrome de la abeja reina.

*Gilbert Aubert – Empresario, profesor universitario, consultor gerencial, autoridad en desarrollo de liderazgo y coach ejecutivo. Candidato a Doctor en Administración de Empresas por la Universidad Europea de Madrid, MBA por National University, Ingeniero Eléctrico por la Universidad de Costa Rica, Fundador y Director de la Firma Consultora Gerencial Grupo Desarrollo Humano.

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Alberto López (427 Artículos)

One Response to "Liderazgo no es Cuestión de Género"

  1. Juan | Kreditiweb  9 mayo 2017

    Al respecto lleve una investigación que revela diferencias pequeñas pero significativas en la forma en que los hombres y las mujeres son percibidos en roles de liderazgo, su efectividad en tales posiciones y sus estilos de liderazgo.

    En ella los estudios realizados en los años ochenta y principios de los noventa encontraron que las mujeres adoptaban estilos participativos de liderazgo y eran más a menudo líderes transformacionales que los hombres, quienes más comúnmente adoptaban estilos directivos y transaccionales. Las mujeres en puestos directivos tienden a demostrar la importancia de la comunicación, la cooperación, la afiliación y la nutrición más que los hombres en las mismas posiciones.

    Datos a tener en cuenta, espero que sirva mi aporte.

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