La motivación: responsable de la manera como hacemos las cosas

motivacionPor muchos años, se ha indagado acerca de la motivación, cuáles son, qué factores motivan a una persona a comportarse de una manera determinada, qué hace que una persona desista de hacer o algo por el contrario desee fervientemente ser reconocido por efectuarla. Pues bien, déjeme proponerle un viaje a través de cuatro teóricos que hay tocado el tema y que pueden dar luces acerca de lo que la motivación es. Y ese viaje empieza precisamente por usted.

Imagine que se encuentra a la orilla de una carretera. A un costado hay una serie de avisos dispuestos a una distancia determinada unos de otros en línea recta. Le voy a dar diez piedras para que las lance a uno de los avisos. El asunto es que el primero, que está al alcance de su mano, gana por cada piedra que impacte U$1. A ese aviso, el 100% de las piedras impactan. El aviso que está a mitad de camino tiene un valor de U$2 por cada piedra que impacte y un 50% de las lanzadas impacta. Pero el último, el más lejano, gana por cada piedra U$10, pero sólo una de cada 10 piedras lanzadas allí, como promedio, lo impacta. Piense por un instante a cuál de los avisos le gustaría apostar. Escoja sólo uno.

La mayoría de personas escogemos el aviso de la mitad por una razón común, nos gustan los retos en los que podamos tener cierto control. Ni muy difíciles ni muy fáciles. Esta teoría la planteó McClelland y la llamó de Logros, Poder y Afiliación. Si usted escogió la de la mitad, es una persona que le gusta alcanzar ese tipo de metas, no le interesa mucho reconocimiento como sí el hecho de haberlo podido hacer. Si escogió el primer aviso, es una persona con tendencia hacia la afiliación, le importa estar dentro de un equipo que pueda alcanzar metas que le sean comunes a todos. Por último, si escogió el aviso más lejano, lo motiva el reconocimiento, el poder. Tienen además el potencial para dirigir equipos de trabajo y el carisma para ser líderes siempre y cuando las tareas asignadas sean en beneficio del colectivo y no del suyo propio.

Otro autor que habla sobre la motivación es Herzberg, quien le preguntó varios empleados qué los motivaba en su sitio de trabajo. Ellos respondieron que si lo que hacían resultaba motivante era gracias a sus esfuerzos, a la manera como hacían su trabajo y el equipo humano que habían consolidado, a esa fuerza la llamó de motivación. Por el contrario, cuando las cosas no resultaban del todo bien era por “culpa” de la empresa. El salario o  las jornadas laborales entraban dentro de  estos factores a los que llamó de higiene. A los primeros les llamó  satisfactores y a los segundos, insatisfactores. Pero, por más que la organización mejore, por ejemplo sus salarios o las horas laborales, nunca dejarán de ser insatisfactores, serán no-insatisfactores, pues con el tiempo, el empleado sentirá que tampoco lo que le aumentaron le es suficiente y entrará de nuevo en el círculo.

El tercer autor es Alderfer quien propone un acercamiento a la teoría de las necesidades promulgada por Maslow. Abraham Maslow propuso que las necesidades, y en parte también la motivación para suplirlas, se pueden ubicar en una pirámide en la cual se encuentran, en la base, las básicas o fisiológicas, comida, sed, sueño, etc.  A medida que se escala en la pirámide y se van supliendo esas necesidades aparecen otra de orden de seguridad, relaciones, ego y autorealización. Alderfer, por su parte, propone que existen tres grandes motivadores que son la Existencia, que va en los primeros 1 y medio pisos de la pirámide; Relaciones, hasta el 3 y medio pisos, y de Existencia, hasta el tope. Y propone además que el ser humano no necesita suplir una de las plantas de la pirámide para escalar en ella, sino que puede por ejemplo estar estudiando (autorealización) y trabajar para lograrlo (Básicas).

Sin embargo, todos apuntan que la motivación es, por un lado, polísemica, y por otro los factores que influyen en ello son difíciles de cuantificar. Por esa razón, se sugiere a atender a cada persona como un microcosmos único e irrepetible, lo que me motive no necesariamente la regla con que puedan medir a los demás. La motivación es singular y particularmente importante. Pero encontrar la forma de ejercerla es como encontrar el santo Grial de la razón fundamental de por qué ser un buen líder.

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Roberto Borlán Benito (32 Artículos)

3 Responses to "La motivación: responsable de la manera como hacemos las cosas"

  1. Jose  7 mayo 2013

    Bueno, creo que, de la época de Herzberg y Maslow, también podemos citar a McGregor, que nos dibujaba dos escenarios: uno del trabajador visto como recurso humano que ha de ser dirigido de cerca, y otro del trabajador portador de capital humano, capaz der autocontrolarse tras resultados, o sea, profesional.

    Sobre la motivación caben en efecto muchas reflexiones, pero uno incluiría también esta porque hoy se habla sobre todo de recursos humanos, e incluso, cuando se habla de capital humano, se utiliza a veces este término como sinónimo de aquel.

    Obviamente, si un trabajador que, tras su trayectoria universitaria, se siente profesional y responsable, fuera tratado en una empresa como un mero recurso humano (acaso un recurso pasajero), lo normal es que no desplegara todo su potencial, toda su motivación. Algún caso se puede dar, y quizá muchos.

    En cuanto a lo del liderazgo, diría que cuando es el líder el que “ejerce” la motivación sobre el seguidor, eso parece dibujar el escenario de “recursos humanos”, y no el de la profesionalidad del trabajador. En fin, compleja la cosa y mucho que decir al respecto.

  2. Sergio Montesa  22 agosto 2013

    Mencionar a Maslow, Herzberg y McGregor en el año 2013, cuando hablamos de motivación, me despierta contrariedad:

    – Maslow, 1934, Jerarquía de necesidades
    – Herzberg, 1959, Teoría de los dos factores
    – McGregor, 1960, Teoría X y Teoría Y

    La misma contrariedad que cuando hablamos de economía y mencionamos a sus grandes inspiradores Smith, Marx o Keynes:

    – Adam Smith, 1776, La riqueza de las naciones
    – Marx, 1867, El capital
    – Keynes, 1936, Teoría general del empleo, el interés y el dinero

    Todos ellos elaboraron teorías (ojo, ¡qué son teorías y no tesis demostradas!) en un momento histórico muy diferente al que hoy nos toca vivir.

    Los economistas son malos previendo el futuro (son mejores en la previsión de lo que ya ha pasado) y no tuvieron en cuenta elementos tan importantes como la globalización.

    Algo parecido está pasando con los teóricos de la motivación. La jerarquía de las necesidades de Maslow debería ser reelaborada. No tiene mucho sentido mezclar necesidades básicas y autorrealización en el contexto actual y, además, hoy en día todas las jerarquías están siendo rediseñadas con modelos en red y debería estar pasando los mismo con las necesidades, ya que éstas no funcionan realmente como peldaños de una escalera sino como una malla.

    Las teorías de McGregor ya han sido también superadas y además más que hablar de motivación hablan de modelos de dirección: autocrática frente a paternalista. Ambos modelos superados porque la experiencia ya nos ha demostrado que ninguno de los dos funciona realmente cuando tratamos con personas. Lo malo cuando tratas con personas es que éstas no están sujetas a las leyes de la física y es complicado que se comporten todas ellas de forma homogénea ante un mismo estímulo.

    ¿Y la “Escuela japonesa” o Teoría Z de Ouchi… tampoco sé si Japón es un modelo motivador/productivo a seguir, visto los resultados? Pues parece que tras la Teoría Z… ya no nos quedan letras que puedan dar nombre a otra teoría, así que quizá merezca la pena empezar desde el principio con una nueva Teoría A, ¿no?

    Creo que resulta ya necesario empezar a hablar de la realidad de lo que está ocurriendo en el ámbito laboral hoy en día y reformular el concepto de la motivación. Hace unas semanas, varios funcionarios, iniciamos un interesante debate sobre motivación en el ámbito de lo público y hemos creado un documento abierto para inventariar motivadores y desmotivadores… ¿os animáis a participar? La apuesta: ¿es más fácil elaborar una lista de motivadores o de desmotivadores?

    http://docs.google.com/document/d/1pmPJL-JqjdpDGX7zxONa2gh0QSdVXkbJEkQc04kzKCM/edit?usp=sharing

  3. Alberto López  30 agosto 2013

    Hola Sergio!

    Muchas gracias por tu aportación. No sé si la Teoría x e de McGregor la pirámide de Maslow sido superadas. Yo creo que más que explicaciones científicas sistemáticas son modelos. La mente y la motivación son demasiado amplias para ser abarcadas en su totalidad por cualquier teoría pasada, presente y futura.

    Un saludo,

    Alberto

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