Hemos visto pasar ya los planes “carne para todos” y “pescado para todos”, y al cierre de esta columna la presidenta está anunciando los planes “cerdo para todos” y “lácteos para todos”. La pregunta que emerge es: por qué denominarlo “para todos”, si el stock disponible en estas ofertas es extremadamente limitado, alcanzando para menos del 1% de los argentinos (0,15%, según un estudio de la SRA), entonces es para “muy pocos”, no “para todos”.
En qué consisten estos planes:
¿Es correcto denominar a estos programas como “para todos”? ¿Qué busca el gobierno con estos ilusorias medidas? No hay que confundirse… el gobierno no busca que la gente compre barato, ya que para ello debería manejar mucho mayor stock que el que maneja; sin dudas, lo que en realidad se busca es generar en la gente la sensación de que los precios podrían estar más baratos, y que si no lo están, es por culpa de inescrupulosos empresarios que quieren ganar dinero a costa del pueblo, siendo dichos empresarios los verdaderos generadores de la actual inflación.
Sin embargo, los precios no suben en nuestro país sólo por culpa de empresarios con poder de mercado (oligopolios), sino que hay varias causas más de esta inflación, siendo la mayoría culpa de la Administración K, a saber:
En síntesis, es bastante nocivo ilusionar a la gente con que va a poder conseguir todos estos productos a precios tan baratos. De esta forma, sugiero estos programas deberían denominarse CIRCO PARA TODOS; ya que de paso se le recordaría a la gente que ir al circo a bajo costo también sería una buena opción para que el Estado fomente.
Por Sebastián Laza,
Economista.