cambiar-de-profesionHace tiempo leí un artículo de Jack Welch, antiguo CEO de General Electric, sobre los problemas y las decisiones que involucra reenfocar nuestra carrera hacia un sector o departamento completamete diferente.

Se trata un artículo especialmente interesante para los españoles, donde un informe de la agencia de recursos humanos Randstad desveló que dos de cada tres españoles no trabajan en aquello para lo que estudiaron. Según dicho informe, el 64% desempeñaba funciones que no tenían nada que ver con lo que habían estudiado, pero sorprendentemente un 59% volvería a estudiar lo mismo si tuviera oportunidad de rectificar. Obviaremos en éste artículo hablar del maravilloso sistema educativo que nos ha tocado vivir.

En los últimos años en España se ha producido un alto grado de cambios profesionales verticales (en el mismo sector pero en diferentes departamentos) y de cambios profesionales horizontales (hacia otros sectores). Ésto se ha venido dando pese a la rigidez de nuestro mercado laboral, a causa de la elevada temporalidad, y por la poca adecuación de la oferta educativa a la demanda empresarial. En un país intensivo en servicios como el nuestro, los auxiliares administrativos han sido el cajón desastre o comodín donde cabe la mayor parte de nuestra fuerza de trabajo. Existe una amplia casuística ente los que cambian de “tren” profesional. Algunas personas estudian una cosa y tienen que trabajar en otra completamente diferente. Algunas personas que llevan muchos años desempeñando una profesión, hasta que se tropiezan con una oportunidad profesional completamente nueva.

Algunos trabajadores son afortunados, principalmente quienes trabajan en multinacionales, que consiguen ascender en su carrera un peldaño en un cambio diagonal (hacia otro tipo de departamento completamente diferente, pero cobrando más). Pero hay muchas otros no tan afortunados, que como consecuencia de la crisis, se han visto obligados a descender en diagonal uno o varios peldaños. Hablo por ejemplo de ejecutivos y empresarios que se ven en la calle con 50 años -muy justos de inglés y de informática-, de multitud de licenciados con titulaciones humanísticas que se enfrentan a un mercado profesional con pocas puertas abiertas y muchas cerradas, o de opositores a plazas públicas que tras varios años finalmente abandonan. Es la tragedia de un país que durante muchos años ha mantenido un alto índice de titulados universitarios, y cuyos estudios han estado escasamente reconocidos a nivel profesional.

Yo mismo di un giro copernicano hace años, respecto a mi formación y a mi experiencia laboral previas, para orientarme a un sector radicalmente diferente del que conocía. Y para ánimo de aquellos que se ven en la tesitura de hacer lo mismo, debo decir nunca es tarde para aprender algo nuevo, que la transición fue dura, pero que también trae muchas más satisfacciones intelectuales, personales y profesionales de las que uno puede esperar. Sobre ésto, y para aquellos que hemos descubierto nuestra vocación de manera tardía, comenta nuestro querido Peter Drucker:

La mayor parte de la gente, especialmente la gente muy bien dotada, no sabe realmente a dónde pertenece hasta bien pasados los 25. Para entonces, sin embargo, tendrían que conocer la respuesta a estas tres cuestiones: ¿cuales son mis fortalezas?, ¿cual es mi capacidad de desempeño? y ¿cuales son mis valores?. Entonces podrán y deberán decidir el lugar donde pertenecen. O al menos decidirán el lugar donde no pertenecen…

De la misma forma, conocer la respuesta a esas preguntas, te da la capacidad de decir a una oportunidad, oferta o tarea “sí, lo haré”.

Las carreras exitosas no son planeadas. Surgen cuando la gente está preparada para las oportunidades porque conocen sus fortalezas, su método de trabajo y sus valores.

(Tomado del Blog de Ed Batista).

7 Consejos para reorientar su vida profesional

Para terminar la reflexión les dejo con unos breves consejos que a mí me ayudaron en mi metamorfosis profesional:

1. Guíate casi exclusivamente por lo que te guste hacer. Un topicazo, pero si haces algo en lo que disfrutes verdaderamente, posiblemente llegarás más lejos profesionalmente, o al menos pasarás al menos un tercio de tu vida haciendo algo donde te sientes bien.

2. Si dudas, tal y como dice Drucker, es mejor que empieces por descartar lo que no te gusta y abrirte a las posibilidades que se te vayan abriendo dentro de lo que te pueda gustar. Se valiente, las grandes oportunidades son siempre inesperadas.

3. No te lo juegues todo a una carta. Maneja diversas opciones. Si eres un abogado que sueña con ser juez, puedes estudiar durante 5 años con la finalidad de conseguirlo, pero ten en cuenta que sólo 1 de cada 1.000, o quizá de cada 10.000 abogados llega a ser juez. Asi que si haces funambulismo, intenta que haya red debajo. A ninguno nos gusta pensar en el fracaso, pero hay que ser realista y siempre es bueno preparar un Plan B por si acaso.

4. Busca una nueva ocupación con salidas profesionales y con demanda (y preferiblemente una buena retribución) o  posiblemente seguirás rebotando eternamente. Y a nadie le gusta la gente con una trayectoria demasiado inconsistente.

5. Decía Michael Porter “Es inútil luchar para ser el número uno, basta con ser único”. Lo que es aplicable en los negocios, también es aplicable en la vida profesional. No hace falta que seas un pozo de sabiduría en todas las áreas de tu profesión. A veces es suficiente con dominar un nicho muy especializado en tu profesión en el que tú seas la autoridad. Tal vez tu antigua profesión te pueda dar una sinergia especial que te haga único en tu nueva profesión.

6. Si te encuentras en una encrucijada profesional, tal vez lo más sencillo sea buscar puntos de contacto con tus anteriores conocimientos y experiencia para hacer una transicion más que una revolución. Trata de buscar caminos laterales.

7. Por último, para enfocar tu nueva vida profesional, usa la herramienta mas antigua de análisis estretégico que existe: apunta en un papel los pros y contras de cada opción y no te equivocarás.

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Alberto López (449 Artículos)

5 Responses to "7 Consejos para cambiarse de un tren en marcha"

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  3. Vicky Obregón  21 enero 2011

    Gracias Alberto, los consejos están muy buenos. No solo en España sucede que el mayor porcentaje de las personas no trabajan en aquello para lo que estudiaron, eso pasa en la mayoría de países.

    Sin embargo, en mi opinión personal, en cualquier caso en el que la persona se encuentre, la diversificación de sus estudios es muy importante. No hay temas aislados. Es importante buscar posgrados, maestrías, cursos, libros, etc. que complementen o creen sinergias con lo estudiado para poder ser competitivos en este mundo en el que vivimos, cada día más globalizado.

    Un saludo!

  4. Alberto López  21 enero 2011

    Hola Vicky,

    Estoy pensando un artículo sobre generalistas vs especialistas. Creo que hoy día se prima mucho la hiperespecialización, pero en realidad un gerente debe saber de recursos humanos, de economía, de procesos, de leyes… creo que los generalistas estan infravalorados =)

    Alberto

  5. Vicky Obregón  23 enero 2011

    Hola Alberto,

    Comparto tu opinión respecto a que los generalistas estan infravalorados, hoy en día se necesita manejar distintas áreas (sobre todo gerentes). Aunque también tener cierta especialización da un cierto valor agregado. Estará interesante ver un análisis en el artículo que estás pensando =)

    Un punto importante, en mi opinión, es que los gerentes sean capaces de poder hacer un “zoom out” como también “zoom in” de acuerdo a lo que se necesite y/o se esté evaluando en la empresa.

    ¡Quedo a la espera del artículo generalistas vs especialistas!

    Saludos!

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